Un legislador impulsa la adhesión de Tucumán a la Ley de Talles

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Ante la presencia del Subsecretario de Comercio y el Director de Comercio de la provincia, mañana a las 11 en Comisión de Economía y Producción de la Legislatura, de la Legislatura; el legislador Raúl Pellegrini presentará un proyecto de adhesión a la ley de Talles, por la cual, todo aquel que venda indumentaria deberá garantizar la existencia de todos los talles, según las medidas estandarizadas en la Ley Nacional 27.521.

La llamada «ley de talles», sancionada por el Congreso en noviembre del 2019, tiende a regular la marcación del tamaño de la indumentaria y propone la estandarización de los talles en todo el territorio argentino, a partir de la creación del Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria (SUNITI). En su texto, la ley prevé que «los establecimientos comerciales de venta de indumentaria de moda y textiles deberán garantizar condiciones de atención y trato digno y equitativo a los consumidores» y «deberán abstenerse de desplegar conductas que coloquen a los consumidores en situaciones vergonzantes, vejatorias o intimidatorias».

Así, por ejemplo, una remera 44 tendrá que medir lo mismo que otra remera 44 sin que importe la marca. Un pantalón 38 tendrá que ser igual de alto y de ancho en todos los negocios.

La norma alcanza a quienes fabriquen, confeccionen, comercialicen e importen indumentaria para público mayor a los 12 años, obligando a todos esos actores a respetar los talles estandarizados a nivel nacional en el etiquetado que las prendas deberán exhibir, para lo cual, el Estado debe llevar adelante un estudio antropométrico de la población del país cada diez años, a través del INTI.

Esto va a hacer que todas las marcas tengan que producir talles estandarizados y que el consumidor sepa qué talle le sirve sin tener dudas. Esto último, entre otras consecuencias, favorecerá el comercio online. Cada marca, no obstante, podrá producir en la curva de talles que decida según su target.

Expertos del INTI (el organismo que hará el estudio antropométrico) sostienen que a nivel internacional más de 60 países cuentan con este tipo de análisis. La falta de este insumo técnico en Argentina permitió, de alguna manera, que las empresas definan sus talles utilizando escalas diversas como L, M, S o 1, 2, 3 o bien que la firma considere siempre en base a medidas de otros países y no al cuerpo argentino. Esto generó mucha confusión entre los consumidores y sobre todo una deriva interminable para conseguir la ropa adecuada. Sucede que en muchos casos las prendas no se ajustan con la realidad. De este modo, según la confección, los talles XL resultan ser M o los L resultan ser S.

Según la nueva ley, «todo comerciante, fabricante o importador de indumentaria debe identificar cada prenda», la etiqueta debe ser «de fácil comprensión para el consumidor» y debe estar «adherida a la prenda». Por otra parte, los comercios estarán obligados a exhibir un cartel de un mínimo de 15×21 centímetros, en un lugar de fácil visibilización, que contenga la tabla de medidas corporales normalizadas.

Cabe recordar que en Tucumán existe una normativa similar desde el 2005, cuando fuera sancionada por la Legislatura provincial. La Ley N° 7667, más conocida como la Ley de Talles, obliga –en teoría- a los comercios de venta de ropa no solamente a estandarizar las prendas sino a disponer de talles especiales para personas con problemas de sobrepeso y obesidad. Sin embargo, la iniciativa fue declarada inaplicable y de muy difícil cumplimiento por el Gobierno.

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