Fernández acordó la vuelta a clases: si hay suspensiones serán «de corto plazo»

0
2

El Presidente le dio el cierre hoy a la reunión virtual del Consejo Federal de Educación (CFE) junto a los titulares de las carteras educativas de todas las provincias

El Gobierno le dio las puntadas finales al plan de regreso a clases en todo el país, una bandera que Alberto Fernández perdió durante la cuarentena del año pasado y que ahora intenta recuperar. El Presidente le dio el cierre hoy a la reunión virtual del Consejo Federal de Educación (CFE) junto a los titulares de las carteras educativas de todas las provincias. El jefe de Estado transmitió que este año quiere tener 180 días de clases y pidió «priorizar» la presencia de los alumnos en las aulas.

Según informó el ministro de Educación, Nicolás Trotta, durante el encuentro se ratificó que, como regla general, todas las jurisdicciones deben volver a una «presencialidad cuidada», si bien en muchos distritos, como Buenos Aires, habrá escuelas que, por sus condiciones edilicias, plantearán esquemas combinados con clases presenciales y virtuales. Las decisiones se tomarán en la «mínima unidad geográfica posible», atendiendo a cada caso particular.

«La Argentina no puede tomarse como un todo, por la diversidad territorial, de infraestructura y las variables epidemiológicas», indicó el ministro de Educación.

Trotta, en tanto, no descartó nuevas suspensiones de las clases en caso de que la curva de contagios vuelva a dispararse en algún distrito. «La resolución por unanimidad es que la presencialidad cuidada debe ser el ordenador. Si la situación epidemiológica se complejiza se deberá retroceder y eso no debe ser visto como una derrota», dijo el ministro. Pero acotó: «Lo que definimos es que cualquier suspensión sea de corto plazo».

El Ministerio de Educación llegó a la reunión de la CFE tras una serie de reuniones mano a mano con las distintas jurisdicciones, para ir delineando los protocolos y semáforos epidemiológicos. Lo de hoy fue un cierre de esas conversaciones y una puesta en escena, con el Presidente a la cabeza.

Junto a Fernández, a la quinta de Olivos asistieron el ministro de Educación nacional, Nicolás Trotta, y seis titulares de las carteras educativas provinciales: Soledad Acuña (Ciudad), Agustina Vila (Buenos Aires), Walter Grahovac (Córdoba), Mariela Nassif (Santiago del Estero) Juan Manuel Thomas (Mendoza), María Cecilia Velázquez (Santa Cruz). Fernández también convocó a Olivos a legisladores y a representantes de los gremios docentes. Estuvieron Roberto Baradel (Suteba) y el secretario general de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero.

«Los docentes también quieren volver trabajar. Hay acuerdo y se los va a priorizar para la vacunación», dijo a LA NACION un portavoz del Presidente sobre los reclamos de los gremios. Fernández se los dijo a los sindicalistas: «Voy a ayudar en su vacunación lo antes posible». «Sin salud no hay presente y sin educación no hay futuro», dijo el jefe de Estado, según testigos del encuentro.

El ministro adelantó, además, que la próxima semana encabezará una reunión con lo gremios para discutir la paritaria docente. «Vamos a debatir el salario, que se dará con fondos nacionales, de ser necesario», afirmó.

El Gobierno, además, intentó mostrar consenso con la oposición. Trotta sentó a su lado a la ministra de educación porteña, Soledad Acuña -ya se había mostrado con ella el lunes en la sede de Uspallata- y ambos ponderaron públicamente el diálogo. Un contraste con lo que había ocurrido el año pasado, cuando Horacio Rodríguez Larreta pretendió retomar las clases con un grupo de alumnos con problemas de conectividad.

El ministro tampoco quiso escalar el conflicto con Rodríguez Larreta, luego de que el jefe de gobierno porteño señalara que «la reducción de obras en las escuelas tiene que ver con la rebaja en la coparticipación». Consultado por esos dichos, Trotta le dio la palabra a Acuña y luego apuntó: «A partir del 2016 transitamos una desinversión en materia educativa y la Ciudad no estuvo exenta. Para nosotros ahora es fundamental un acuerdo para priorizar la inversión educativa en las 24 jurisdicciones, que no caiga en ningún distrito. En ningún lugar sobran computadoras».

El ministro también valoró la posibilidad de que los padres pidan licencias laborales para justificar su ausencia en el caso de que sus hijos no asistan a clases. «No estamos volviendo a la escuela de antes. Va a haber muchos casos de alternancia e implica una reorganización familiar. Es importante que las jurisdicciones puedan contemplar las licencias de los padres», dijo.

Trotta además, aseguró que «el Estado nacional va a acompañar a las jurisdicciones», y detalló que ya fueron transferidos para los sistemas educativos provinciales $2300 millones a partir de un fondo de Covid.

Así, si a mediados del año pasado el mensaje oficial rezaba que «la prioridad» era «el cuidado de la salud de la comunidad educativa», en sintonía con los reclamos de los gremios docentes, hoy, Trotta reiteró que «la presencialidad cuidada en las aulas tiene que ser el ordenador». La gestión de Fernández consolidó su giro con respecto a la cuestión educativa, uno de los temas determinantes para el oficialismo de cara al año electoral.

Fuente: La Nación

Comentários no Facebook