El lado B de la Ley Micaela

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La posible sanción de la Ley Micaela pone blanco sobre negro cómo los promotores de la ideología de género usan a las víctimas, a los partidos políticos y si se quiere, destapando cómo se atenta contra la democracia misma. Así lo deja entrever un pensamiento que circuló hoy por los WhatsApp, incluso de algunos parlamentarios; el mismo es susceptible de publicación, para lograr ubicar desde otra mirada lo que trae aparejado la controvertida Ley.

“Al papá de Micaela lo sumaron al gobierno en enero 2020, para formar parte del Ministerio de las Mujeres de la provincia de Buenos Aires. Desde la cartera conducida por Estela Díaz informaron que a Néstor ‘Yuyo’ García lo incorporaron al equipo para usarlo para llevar adelante el desembarco de la ley en todo el territorio bonaerense, incluidos los municipios, a los que se invitará a adherir formalmente al texto. Andrea Lescano, madre de la joven y cabeza de una fundación la nombraron capacitadora en Perspectiva de Género y aplicación Ley Micaela. La usan con la idea de que en cada barrio haya promotoras y promotores de género. Además, desde los Espacios de Género Micaela García afirman que «El feminismo será peronista y transfeminista o las transformaciones necesarias no serán». Todo lo anterior sumado al Grupo Mujeres Gobernando (unas 200 funcionarias nucleadas por el abortismo de Argentina) dejaría más que claro que el feminismo ultraradical de género pretendería «hacerles el poder» a todos y cada uno de sus propios compañeros, políticos que con el voto del Pueblo ganaron sus espacios. Esto explicaría como un puñado de mujeres con pañuelo verde al cuello pretenden llevarse puesta la libertad de una provincia Provida como Tucumán”, decía el texto difundido.

Desde la mirada planteada en el texto y según fuentes consultadas estiman que los peronistas no ideólogos ven como sus compañeros ideólogos, recién llegados, usan el partido para llegar al poder político. “Y en ese camino sacarlos del medio, usando la ideología”, dijeron.

Pero durante el día, que se tornó álgido entre quienes pujan por la ley y quienes no la consideran necesarias, las especulaciones y reflexiones continuaron, ya que en los grupos de WhatsApp de personas en contra de la ideologización se leía:  “Con la sanción de la Ley N° 9.237: Emergencia por Violencia Contra las Mujeres; y, previamente, la Ley N° 8336: Adhesión a la Ley Nacional N° 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres, la Provincia de Tucumán ya tiene el marco jurídico necesario para el acabado desarrollo de las políticas públicas de protección a la mujer y de concientización en contra de la violencia contra la mujer, sin necesidad de adherir a programas que, en realidad, no parecieran procurar defender a la mujer sino que parecieran pretender imponer de manera obligatoria la perspectiva de la ·ideología de género·”.

Otros de los comentarios reseñaban la necesidad de que la mujer tucumana, que sufre el flagelo de la violencia es la aplicación de las leyes vigentes. Y el acompañamiento del estado y de las organizaciones civiles, cuando en su soledad no puede con sus circunstancias.

La pesadumbre cayó durante la tarde noche concluyendo que “cualquier movida de la ideología de género o del feminismo radical, que es de donde vienen estos proyectos, lo único que hace es enmascarar y disimular aún más los verdaderos casos de violencia”, dijeron desde otro lugar.

 

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